La caja azul de Oxford: Ice Age y el origen de Magicsur
Magicsur probablemente existe gracias a Ice Age. Volvemos a la expansión de 1995: la caja azul de Oxford, un arte que parecía rol y las cartas que nadie entendía y se volvieron leyenda.
Cuando me pongo a reflexionar sobre mis inicios en el juego de Magic The Gathering, diría que Magicsur existe gracias a Ice Age. Fue la primera expansión de Magic que tuve en mis manos, la primera que abrí y el regalo que me metió en este mundo. Treinta y un años después de su lanzamiento, todavía guardo esas cartas en un deckbox sobre mi escritorio.
Este post es una vuelta a esa expansión. Parte recuerdo personal, parte historia de un set de 1995 que cambió Magic bastante más de lo que parecía cuando salió.
Una vitrina en Oxford
A mediados de los noventa mi hermana Mishki se fue a vivir a Inglaterra. Ella sabía que yo jugaba Dungeons & Dragons y que era fanático perdido (o encontrado) de El Señor de los Anillos. Un día, paseando por Oxford, vio en la vitrina de una tienda un mazo de Magic: The Gathering de Ice Age y unos sobres, todo en un azul helado que no dejaba indiferente a nadie.
Pensó que era el mundo de Tolkien llevado a cartas. Me lo compró de regalo y unos meses después me lo mandó a Venezuela. Llegó a principios de 1996.

No sé describir bien lo que fue abrir esos primeros productos. Nadie cerca de mí jugaba. Tenía un mazo, unos sobres, un manual y ninguna idea de qué eran esas cartas.
Qué había en esa caja azul
Con los años entendí que ese regalo traía más historia de la que parecía. Ice Age salió en junio de 1995 y fue la primera expansión de Magic pensada para jugarse sola: traía sus propias tierras básicas y reimpresiones de cartas clave como Swords to Plowshares, así que no necesitabas nada anterior para armar un mazo. Para alguien que partía desde cero en Venezuela, eso hacía toda la diferencia.
También fue la primera expansión impresa en español, francés, alemán y portugués, y la primera con un torneo de prerelease, en Toronto. Richard Garfield incluso quería que el juego pasara a llamarse Magic: Ice Age. La idea se descartó por temas legales y porque el nombre original ya era conocido.
Ice Age no tuvo una tirada fija. Se imprimió durante un período, con unos 500 millones de cartas, y dejó de fabricarse en febrero de 1996. O sea, más o menos cuando mi caja llegaba, la expansión ya estaba fuera de impresión.
La historia del set viene de antes. La guerra entre los hermanos Urza y Mishra terminó con la explosión del Sylex, tan potente que cambió el clima de Dominaria y hundió al continente de Terisiare en una era de hielo. En ese mundo congelado, pueblos de inspiración nórdica pelean por sobrevivir mientras el nigromante Lim-Dûl levanta ejércitos de muertos.
En junio. Primera expansión jugable por sí sola y primer prerelease de la historia de Magic, en Toronto.
En febrero deja de fabricarse. Por esas mismas fechas, una caja azul llegaba desde Oxford a Venezuela.
Necropotence, la rara que nadie quería, pasa a dominar los torneos.
Illusions of Grandeur se junta con Donate y forma uno de los combos más temidos de su época.
Once años después, Wizards publica la tercera expansión del bloque, que ocupa el lugar que antes tenía Homelands.
La maga de Pyroblast regresa como planeswalker en Dominaria.
Se reimprime en Lorwyn Eclipsed Commander, 31 años después de su debut.
Los sobres también tenían lo suyo. Según MTG Wiki, fueron los primeros con envoltorio metalizado y arte de cartas del set, entre ellas Jester's Cap, que en 1995 era la carta más valiosa de la expansión. Hoy tenemos en stock todas las cartas de esos envoltorios.
Del rol a la mesa
Venía de Dungeons & Dragons, y lo que más me impresionó fue el arte. Cada carta parecía contar una historia, con texturas y detalles que invitaban a quedarse mirándola. Es difícil de explicar, pero cualquiera que haya jugado rol en los noventa probablemente sabe de qué hablo.
Sentía que los personajes de mis sesiones de rol pasaban a un plano material en forma de cartas.
— Inti Acevedo
Tres cartas se me quedaron grabadas. Las busqué para este post y cada una tiene su propia historia.
La maga y el dragón

Me acuerdo de una hechicera con un dragón de estilo chino que disparaba un rayo de fuego. Es Pyroblast, ilustrada por Kaja Foglio. Lo que no sabía entonces es que esa maga tenía nombre: Jaya Ballard, la misma que firma el flavor text burlándose de los «molestos magos de agua». Jaya siguió apareciendo en la historia de Magic y en 2018 volvió como planeswalker en Dominaria.
Pyroblast, además, sigue siendo una carta de sideboard muy jugada en Legacy y Vintage contra mazos azules.
El lobo y el muro

También recuerdo un lobo aullándole a una pared de hielo. Es Glacial Wall, de Dameon Willich: un muro 0/7 por tres manás. En el flavor text, la exploradora Disa the Restless escribe en su diario que unos muros de hielo gigantes le cierran el paso y que no parecen naturales. Para un jugador de rol, esa frase era el comienzo de una aventura.
El dragón aburrido

Y había una carta con una cabeza de dragón rojo con cara de aburrido, cuyo texto ocupaba todo el recuadro. Es Fire Covenant, de Dan Frazier. En ese momento me parecía pura letra chica. Hoy sé que pagar vida para repartir daño entre todas las criaturas que quieras es de lo más eficiente que se ha impreso en rojo y negro.
El tiempo le dio la razón. Se reimprimió en Masters Edition, en dos Secret Lair y en Lorwyn Eclipsed Commander, y es uno de los removals favoritos de Commander. Ahora mismo no tenemos copias, pero si la quieres, deja tu aviso en la carta y te escribimos cuando llegue.
Un manual escrito para ingenieros
Aprender a jugar me tomó cerca de un año. El manual de esa época parecía escrito por un ingeniero del MIT. Las referencias en internet eran pocas, y el internet mismo era poco. Todo se aprendía a prueba y error, releyendo el reglamento y discutiendo reglas con uno mismo.

Me acuerdo de Adarkar Wastes, una tierra que hacía un montón de cosas. Hoy sé que era una de las primeras painlands: te da maná incoloro gratis, o maná blanco o azul a cambio de un punto de daño. Ice Age estrenó ese ciclo, y Wizards lo ha reimpreso muchas veces desde entonces.
También estaban las tierras nevadas, otra novedad del set: básicas con el supertipo nevado y cartas que las premiaban. En 1995 eran una rareza. Décadas después, Modern Horizons y Kaldheim trajeron la nieve de vuelta.
Lo que no sabíamos que teníamos
Varias cartas de Ice Age pasaron desapercibidas en 1995 y con los años se volvieron leyenda.

Necropotence es el mejor ejemplo. La revista InQuest la llamó la peor rara del set. Al año siguiente, el mazo negro construido alrededor de ella dominó los torneos de tal forma que ese período se conoce como el «Black Summer», el verano de Necro. Con el tiempo terminó prohibida.

Brainstorm debutó en Ice Age, ilustrada por Christopher Rush, el mismo artista del Black Lotus. Treinta años después sigue siendo una de las cartas más jugadas de Legacy.
Illusions of Grandeur parecía una curiosidad: ganas 20 vidas al jugarla y las pierdes cuando sale del juego. En 1999 alguien la juntó con Donate, de Urza’s Destiny, para regalársela al rival y hacerle perder esas 20 vidas. Con Necropotence como motor, ese combo se llamó Trix y fue uno de los mazos más temidos de su época.


Demonic Consultation y Mystic Remora siguieron un camino parecido. Consultation se consideraba demasiado arriesgada y hoy es pieza del combo con Thassa’s Oracle en Commander competitivo. Remora era una común y hoy es un staple de cEDH.

No puedo cerrar esta parte sin el Lhurgoyf. Su flavor text son las últimas palabras de una tal Saffi Eriksdotter: «Ach! Hans, run! It’s the Lhurgoyf!». Tres décadas después sigue siendo uno de los chistes internos más queridos de Magic.
El deckbox del escritorio
Todavía tengo esas cartas en un deckbox sobre mi escritorio. De vez en cuando lo abro y vuelvo a ser ese niño que se acostaba mirando cartas que todavía no sabía jugar.
En 1998 empecé a distribuir productos de Wizards of the Coast en Sudamérica, y en 2014 abrimos Magicsur en Santiago. Cada vez que alguien entra a la tienda con su primer mazo, me acuerdo de esa caja azul que Mishki vio en una vitrina de Oxford. Gracias, hermana.
Si quieres tu propio pedazo de 1995, tenemos cientos de cartas de Ice Age en stock, y muchas de sus raras cuestan $1.000. Puedes ver toda la expansión en la página de Ice Age.
¿Las cartas de Ice Age se pueden jugar hoy?
Sí. Son legales en Legacy, Vintage y Commander, salvo las que estén prohibidas en cada formato. Además, Ice Age forma parte de Premodern, el formato que usa las cartas de Cuarta Edición hasta Scourge.
Inti

















